¿Cómo negociar un aumento de sueldo durante una pandemia?

Las consecuencias económicas de la pandemia están obligando a muchas empresas a reducir los aumentos, promociones y contrataciones. También pueden haber barreras adicionales, como las políticas de la empresa que limitan aumentos a una vez al año, o gerentes que no conocen  completamente el trabajo que haces en la empresa o que carecen de las habilidades de gestión para luchar por un aumento durante estos tiempos desafiantes.

Pedir un aumento cuando varias empresas están lidiando con una pandemia y una recesión económica puede parecer contradictorio. Sin embargo, los empleados inteligentes reconocen que los tiempos económicos difíciles pueden ofrecer oportunidades únicas para ayudar a reducir los costos, aumentar ingresos, mejorar la satisfacción del cliente y mejorar la competitividad.

Mejorar los resultados de una empresa durante las dificultades económicas puede justificar un aumento muy merecido. Recuerda, nunca recibirás lo que no pides. El desafío está en cómo negociar ese aumento. Si crees que se te debería pagar más por tu trabajo y quieres hacer algo al respecto, tienes dos opciones: buscar un trabajo nuevo y mejor pagado o solicitar un aumento.

Ambas opciones pueden representar nuevas ansiedades, pero cada opción es una puerta hacia nuevas oportunidades. Si te gusta la empresa en la que trabajas ahora y crees que puedes crecer ahí, tu siguiente paso puede ser pedir un aumento. Recuerda que si nunca dices que no estás satisfecho con tu sueldo, tu jefe nunca lo sabrá.

Ya sea que haya una pandemia global o no, las negociaciones salariales pueden ser estresantes. Puede ser que no siempre parezca el “momento adecuado”, pero considerar las partes importantes de tu rol, nivel y responsabilidades puede ayudar a abordar las negociaciones de una manera adecuada.

Utiliza los siguientes consejos para demostrar tu valor y obtener un aumento de sueldo en tiempos turbulentos.

1.- Conoce tu valor

Antes de solicitar un aumento, asegúrate de evaluar tu nivel de motivación y de satisfacción con tu trabajo,  tu jefe y tu empresa. Es muy importante considerar todos los factores, incluyendo las condiciones de trabajo, el propósito, la ubicación y, por supuesto, el salario. No intentes negociar el salario hasta que hayas investigado un poco en función de tus circunstancias individuales. Durante este tiempo, ten en cuenta cómo la empresa se ha visto afectada por el COVID-19 y utilízalo para saber determinar tu estrategia de negociación.

Reflexiona sobre tu contribución hacia el crecimiento de la empresa, lo que es valioso para ti y también las diferentes opciones disponibles para recibir una compensación por ese valor y aportaciones que realizas. Haz una investigación sobre los sueldos de alguien con tu puesto, responsabilidades, educación y experiencia. Demuestra tu valor actual y considera los objetivos de la empresa en tu preparación. Busca vacíos que puedas llenar o problemas que puedas resolver para agregar valor.


2.- Investiga las tendencias salariales

Cada trabajo tiene un valor de mercado. Este valor suele estar dentro de un cierto rango o parámetro. Al conocer esta información sobre tu puesto de trabajo y cómo se comporta en tu ciudad, tendrás una base para comprender el valor monetario de tu trabajo. A partir de ahí, sigue los siguientes pasos:

Compara lo que te pagan actualmente con respecto a las tendencias de sueldo de tu ciudad. El lugar en el que te encuentres dentro de ese rango puede afectar el aumento de salario que solicites.

Considera tu educación, años de experiencia, años que has trabajado para tu empleador actual y cualquier habilidad o atributo especializado que traigas a la mesa. Todos estos agregan valor al aumentar tu capacidad para realizar el trabajo. Idealmente, tu empleador los tomará en cuenta al determinar tu compensación.

Haz una lista de tus logros y contribuciones, tomando nota de cuáles agregan más valor a la empresa. Si es posible, usa números para ilustrar un logro.

Identifica un rango de salario o un aumento porcentual en el pago con el que estarías satisfecho. Ten en cuenta que en Estados Unidos el 3% se considera un aumento salarial promedio o incluso generoso, en México el porcentaje puede iniciar en el 6%. Esto no debería disuadirte necesariamente de pedir más si crees que tu salario actual está significativamente por debajo de lo que podrías ganar, pero puede darte una idea por dónde empezar.

Otro factor que podría afectar tu valor profesional, especialmente ahora, son las calificaciones para un puesto que se considera esencial durante COVID-19 y sus habilidades específicas requeridas.

La investigación de múltiples fuentes te permitirá comprender objetivamente  el valor razonable de tu función y experiencia. Recopilar esta información y usarla para prepararte para la negociación de una oferta puede ayudar a sentirte más cómodo y seguro durante la conversación. Recuerda que la empresa se está beneficiando de todo lo que tú haces y perderte en este momento sería un golpe particularmente difícil, considerando el tiempo que se necesitaría para capacitar a un empleado nuevo.


3.- Sé estratégico

Hazte estas preguntas para identificar el momento adecuado para solicitar un aumento:

¿Cómo está la salud financiera de la empresa?

Si a la empresa le está yendo mal, no es el momento de pedir un aumento. Como empleado, es posible que conozcas la salud financiera de la empresa. Debes buscar señales de advertencia, como recortes de gastos o despidos. Si trabajas para un grupo que cotiza en bolsa consulta las noticias para conocer las circunstancias sobre tu empleador o industria. Realiza una investigación de la empresa y consulta los informes financieros. Incluso si la salud financiera de la empresa es buena, esta investigación te será útil cuando hables con tu gerente.

¿Cómo es la carga de trabajo que tiene tu jefe?

Si sabes que tu jefe está sometido a mucho estrés o está concentrado en demasiadas cosas en este momento, puede ser que no sea el momento de pedir un aumento. Prestar atención a los estados de ánimo de tu jefe e identificar cómo ayudarlos demuestra un nivel de madurez que será útil mencionar en tu conversación sobre un aumento en el futuro.

¿Cuándo es la mejor época del año para pedir un aumento?

En muchas empresas, hay momentos en los que es natural o conveniente hablar de salarios. Algunos empleadores pueden realizar revisiones anuales o trimestrales con los empleados y es posible que tu jefe espere este tipo de conversaciones durante estas revisiones.

El final del año fiscal podría ser otra opción. Un año fiscal es un período de 12 meses que las empresas utilizan para fines de elaboración de informes fiscales y presupuestarios. Al cierre de ese período (puede ser en enero para las empresas mexicanas pero en cualquier otro mes para corporativos internacionales), es probable que los empleadores realicen planes de contratación y compensación para el próximo año.

Te recomendamos iniciar la conversación 90 días antes de la revisión de desempeño programada y enfocarte en construir una relación más sólida, no solo con tu jefe y tu equipo inmediato, sino con un conjunto más amplio de empleados o colegas dentro de la organización. Es esencial fortalecer tu posición antes, durante y después de la solicitud.

¿Has terminado con éxito una tarea o proyecto importante?

Si a la empresa le está yendo bien y tu jefe no está demasiado estresado, pero no se acerca un momento conveniente para pedir un aumento, reflexiona sobre tus logros recientes. ¿Has alcanzado un logro impresionante o has superado una meta importante? Este podría ser un buen momento para solicitar un aumento.

Asegúrate de documentar los detalles de los logros específicos a los que harás referencia en tu conversación sobre un aumento. A pesar de que tu jefe pueda estar al tanto de tu trabajo en general, es posible que no esté actualizado sobre lo impactante que fue ese logro.


4.- Prepara lo que vas a decir

Antes de programar una reunión para hablar sobre tu aumento, es importante preparar lo que vas a decir durante esta negociación. Ten en cuenta que los sentimientos o emociones como el miedo y la ansiedad al hablar de dinero pueden surgir y son muy normales, escribir y practicar un guión es una forma de manejar esos sentimientos. Si ensayas tu guión lo suficiente, podrás seguirlo incluso cuando estés nervioso. A lo largo de tu guión, céntrate en las razones profesionales más que personales por las que buscas este aumento. Estos son algunos consejos que puedes tener en cuenta al estar practicando tu guión:

Comienza la conversación estableciendo claramente el propósito de la reunión.

Continúa con los detalles: menciona el aumento o la cifra de salario que te gustaría, cita la investigación que has realizado para llegar a ese número y cierra con ejemplos sobre tu trabajo que justifiquen un aumento. Cuando des un ejemplo de tu trabajo, incluye una métrica que aclare el valor.

Al estar negociando, evita palabras que puedan debilitar tu posición, como: creer, sentir, pensar, podría. Estas palabras pueden hacer que parezca que no te sientes seguro o preparado, y si transmites incertidumbre, tu jefe también va a sentirse inseguro. Entra en esta conversación sabiendo que te mereces un aumento y comunica tu confianza con palabras de impacto que dejen poco espacio para la negociación.


5.- Prepárate para responder preguntas

Al estar preparando el guión, piensa en las preguntas que puedas recibir. Si pides un aumento en el momento adecuado y demuestras con hechos que mereces ese aumento, probablemente tu jefe va a considerar tu solicitud con detenimiento y puede ser que haga preguntas de seguimiento: como indagar sobre los detalles de tus logros recientes o la investigación salarial que has realizado.

También puedes esperar que haya alguna negociación. Escucha atentamente cómo responde tu jefe a tu solicitud. Si te sientes intimidado en algún momento, vuelve a los hechos para fortalecer tu caso. Haz tus propias preguntas para comprender y aclarar sus dudas.

Por supuesto, existe la posibilidad de que recibas un rechazo cuando pidas un aumento. En este caso, debes indagar más sobre por qué estás siendo rechazado. Haz preguntas como:

¿Hay habilidades o logros que le gustaría ver en mí antes de aumentar mi compensación?

¿Está satisfecho con mi desempeño en general?

¿Existe un mejor momento para tener esta conversación en un futuro próximo?

También es normal en esta etapa negociar sobre el aumento de salario que sugeriste inicialmente. Conoce y aprecia tu propio valor. Piensa en ti como alguien que la empresa necesita para seguir teniendo éxito. Vuelve a enmarcar cualquier métrica que utilice tu socio de negociación, como las diferencias porcentuales, como el valor de mercado, reenfocando la discusión en el monto solicitado.


6.- Programa una reunión

Al pedir un aumento de sueldo, es ideal hacerlo en persona y en privado. No pidas un aumento sin antes programar una cita en el calendario. El mejor lugar para hacer esta negociación es en una habitación con la puerta cerrada. No lo comentes en las áreas comunes de la oficina. Si puedes evitarlo, no pidas un aumento por correo electrónico.

Compara esta situación en el mismo nivel de seriedad o formalidad que tendrías para una entrevista de trabajo o una presentación importante, y debes vestirte en consecuencia. Incluso si tu lugar de trabajo tiene un código de vestimenta relajado, considera vestirte un poco más formal para esta reunión. Tu apariencia puede transmitirle a tu jefe que comprendes el significado de la conversación.

¿Puedo hacer esta negociación virtualmente?

Si bien existen algunos desafíos para las negociaciones virtuales, como la dificultad para generar confianza o la posibilidad de malas interpretaciones, no estar en la misma habitación que tu jefe en realidad puede traer algunas claras ventajas.

Salvo cuestiones técnicas, todas las partes pueden estar presentes, incluidas aquellas que podrían estar trabajando en una región diferente del país. Además, las diferencias de poder (como oficinas elegantes, escritorios grandes, asistentes como barreras o incluso el tamaño físico de una persona) que pueden influir negativamente en una negociación en persona, se vuelven irrelevantes en un entorno virtual. Además, la capacidad de acceder fácilmente a tu guión sin que sea obvio para los demás puede ayudarte durante tu negociación.

Más allá de garantizar una conexión y una plataforma confiable y segura, una manera clave de superar los desafíos de la negociación virtual es recordar ser humano. Los negociadores deben ser conscientes de entablar una conversación que establezca una buena relación, observar bien y responder a señales verbales y no verbales, hacer preguntas aclaratorias, solicitar comentarios según sea necesario y mostrar la emoción adecuada.


7.- Un “NO” no siempre significa “NUNCA”

A pesar de los posibles obstáculos, las empresas siempre reconocen a sus empleados sobresalientes y dan un paso extra para compensarlos, sabiendo que si no hacen esto, sus empleados estrella buscarán un empleo mejor pagado fuera. Es por esto que debes mencionarle a tu jefe que estás interesado en crecer con la empresa y deseas ser considerado para promociones, aumento de responsabilidades y salario.

Entrar a una negociación con un ultimátum puede dañar las relaciones laborales. En tiempos de crisis presupuestaria, puede ser difícil conseguir más salario, pero hay otras formas de satisfacer tus necesidades de reconocimiento. Tener alternativas a tus objetivos te da más confianza en el proceso de negociación, ya que no estás en la posición de tener que aceptar lo que se ofrezca o no. Algunas alternativas a los aumentos salariales incluyen un nuevo puesto, “diseñar” tus responsabilidades laborales actuales, beneficios ampliados, horario, ubicación, modo de trabajo, apoyo administrativo o desarrollo profesional. Al sugerir otras posibles soluciones, ayudas a reformular la negociación en una sesión colaborativa de resolución de problemas.

Solicitar un aumento es una parte importante del proceso de desarrollo profesional, pero el momento es fundamental. Si se rechaza tu solicitud, no es el fin de la conversación. Continúa sobresaliendo en tu trabajo, evaluando tu motivación y objetivos, y revisando las razones por las que mereces un aumento, y vuelve a tener esta conversación en unos meses.


8.- Busca un “SI”

A veces, la negociación termina en un punto muerto. El empleado se va descontento y, como suele ser el caso cuando las manos de un jefe están atadas por reglas u otras limitaciones, el jefe se va frustrado. La economía puede ser difícil, pero los empleados talentosos con habilidades en demanda encontrarán otras opciones.

Para evitar un estancamiento, prepárate para presentar una alternativa que te de un sí. Por ejemplo, puedes negociar un aumento (o bonificación) que esté vinculado al logro de un objetivo específico. Otra alternativa viable sería un acuerdo gradual: “Considerando que los datos muestran que estoy mal pagado en un 20% en comparación con las nuevas contrataciones, ¿qué tal si aumentamos mi salario en un 5% en agosto y un 5% adicional para fines de año?” Como mínimo, puedes aceptar volver a tener la conversación en un momento específico, por ejemplo, en tres meses.

Prepárate para pasar a otras posibilidades si no es posible un aumento, por ejemplo, opciones sobre acciones de la empresa, días de vacaciones adicionales, asistir a una conferencia, participar en una certificación que te de acceso a un mejor nivel organizacional, tener un apoyo financiero para obtener un grado académico, horarios flexibles, recibir una asignación especialmente interesante y otros beneficios similares también podrían mejorar tu situación y reconocer tu valor.


9.- Da las gracias

Independientemente de cómo fue la conversación, termina agradeciendo a tu jefe por su tiempo. Más tarde ese día o el siguiente, envíale un correo electrónico de seguimiento que resuma tus razones para solicitar un aumento e incluye un resumen de la conversación y los acuerdos que tuvieron.

Si tu jefe necesita preguntarle a alguien más sobre tu aumento, este correo electrónico le facilitará tener una conversación en tu nombre. Si rechazan tu solicitud de aumento, este correo electrónico puede servir como registro de la conversación. Puedes decidir solicitar un aumento nuevamente en una fecha posterior, y puedes hacer referencia a este correo electrónico en ese momento. Si crees que no estás recibiendo una compensación justa y no estás progresando con tu actual empleador, puede ser que sea el momento de buscar un nuevo  trabajo.


10.- Mantente persistente y consistente

Una vez que comiences este proceso, no te rindas. Habrá baches a lo largo de la carretera y curvas inesperadas en tu camino. Tómalos con calma. Haz de la paciencia tu amiga en lugar de tu enemiga. Encuentra formas de fortalecer tu historia y posición en cada paso y no veas hacia atrás. Muéstrale a tu gerencia que has alcanzado sus metas y demuestra una visión convincente para el futuro que deseas crear como empleado. Rendirse después del primer “no” es una manera segura de nunca obtener lo que te mereces. Mantén tus preguntas y puntos de conversación consistentes. Tú eres tu mejor defensor en esta lucha.


¿Qué sigue?

Tal vez has llegado a este punto y estás inspirado, pero asustado. ¿Qué te está deteniendo? Si no es ahora, ¿cuándo tendrás esta conversación? Si decides esperar, usa este tiempo para practicar tus habilidades de negociación. Nada aumenta más la confianza en una habilidad que usarla con regularidad y eficacia. Encuentra oportunidades diarias para negociar un descuento en una tienda, un precio especial con un proveedor de servicios, un trueque con un vecino o la asignación de proyectos entre colegas. Las negociaciones no siempre son cómodas. No permitas que la ansiedad de lo que podría salir mal te impida reconocer tu valor y abogar por tí mismo. 

Negociar tu salario puede ser estresante, especialmente si es la primera vez que lo haces. Pero la mayoría de los empleadores esperan que lo hagas, y no estás molestando a nadie pidiendo más. Y lo más importante, tú te mereces el salario óptimo, ¡así que no tengas miedo de defenderte y pedir lo que mereces!

Birt, Jamie, et al. Indeed Career Guide, 24 July 2020. Forbes Coaches Council. Forbes Magazine, 2 Oct. 2019. de Janasz, Suzanne. Fast Company, 25 June 2020. Light, Larry. Forbes Magazine, 25 Mar. 2015. Pynchon, Victoria. The Muse, 19 June 2020. Rollinson, Simona. The Enterprisers Project, 25 June 2020. Salary.com Team. Salary.com, 15 Mar. 2019. Stahl, Ashley. Forbes Magazine, 19 July 2020. Stahl, Ashley. Forbes Magazine, 11 Oct. 2018. Varelas, Elaine. The Boston Globe, 29 Apr. 2020. Youngkin, Laura. Forbes Magazine, 11 Apr. 2018.

Dejar un comentario

Tu correo no será publicado, los campos marcados con son requeridos