Imagen personal y éxito profesional

Recientemente fui consultado por un candidato a un puesto de elección popular sobre la mejor manera de manejar su imagen personal y presencia física. Es común que en época de elecciones me soliciten consultorías en este tema ya que durante 8 años tuve la responsabilidad de administrar la imagen de una de las empresas más importantes de la región y he tenido la experiencia de haber analizado y estudiado las imágenes de la mayoría de los candidatos recientes a gobernador, presidentes municipales y representantes populares. El tema es amplio y muy interesante, trataré de resumir una serie de las recomendaciones más generales pero más necesarias cuando se trata de mejorar la imagen personal de una persona.

La imagen personal es cosas seria y que a todos afecta

Muchas veces se comete el error de subestimar la imagen personal de una persona por considerar la imagen física como algo superficial o menos importante que lo que la persona sabe o es capaz de lograr, nada más alejado de la realidad. Se ha comprobado que la imagen física de un vendedor por ejemplo, determina en gran medida el grado de apertura y confianza que su prospecto le tendrá en la primera cita; para los votantes, la imagen del partido y del candidato es mucho más relevante que la persona misma y sus capacidades. En Estados Unidos fue famoso y está documentado el caso de un pésimo candidato presidencial que ganó gracias a su galanura e impecable gusto para vestir a pesar de haber demostrado pública y sobradamente su incompetencia.

Si el contenido fuera tan importante, usted sabría lo que significa México (además de ser el nombre de nuestro país la palabra México tiene un significado), usted sabría cuáles son las Reformas Estructurales de las que tanto se habla en los medios o sabría lo que significa la palabra demagogia pero lo más seguro es que no lo sepa con exactitud y sin embargo eso no le quita el sueño ¿o sí?

Y hablando de imagen, ¿Cómo debe vestirse una persona?

Sea cual sea el campo en el que usted se desarrolle, la manera en que se viste es muy importante, si usted es un profesional debe seguir la siguiente regla: Debe estar un escalón arriba de su cliente. Por ejemplo si sus clientes visten de mezclilla usted debe vestir pantalón de algodón de colores lisos, si sus clientes usan pantalón formal y camisa de manga corta usted debe vestir pantalón formal y camisa de manga larga, si su cliente viste pantalón y camisa de manga larga usted debe vestir pantalón con camisa de manga larga y un blazer casual y así sucesivamente. La razón de lo anterior es que usted logre tener un tono de vestimenta muy parecido al de su cliente para lograr cercanía, pero al mismo tiempo debe demostrar a través de su imagen que está brindando un servicio y que está tratando de agradar y servir a su cliente. No se deben asignar reglas fijas de vestimenta para cada profesión a menos que el ambiente así lo exija (como en el caso de los médicos) ya que de lo contrario se crean barreras de comunicación innecesarias. En los candidatos a puestos de elección popular por ejemplo existen códigos que marcan pulcritud y disciplina como el planchado de una camisa o un pantalón o la limpieza de las manos, esa es la razón por la que nuestros gobernantes (la mayoría) se cambian de camisa entre cada acto en el que participan.

Postura y proyección de seguridad

Siempre somos observados, siempre estamos comunicando algo, nos guste o no, estemos conscientes de ello o no, siempre estamos comunicando algo. Con mis clientes hago un ejercicio muy útil y muy sencillo, les proyecto imágenes de personas en diferentes posturas, por ejemplo con los hombros tensos, con los brazos cruzados, saludando sin ver a los ojos o sentados e inclinados hacia atrás; enseguida les pregunto cuál es la impresión que les causan las personas de las imágenes y de inmediato me comentan cosas como “ese cuate tiene miedo”, “él es un fracasado”, “esa persona es insegura”, entre otras; después hago una reflexión sobre la postura en la que se encuentran ellos en ese momento y de inmediato inician a proyectar mediante una recomposición de su postura cosas más positivas.

Nuestra postura, nuestra forma de vestir, la limpieza y cuidado de nuestras manos y la manera en que nos expresamos son parte de nuestra imagen y son el envoltorio de nuestra personalidad, en inglés hay un dicho que dice que nunca debemos juzgar a un libro por su portada, pero el hecho es que siempre lo hacemos. Sabiendo lo anterior, ¿no deberíamos todos poner más cuidado en nuestra imagen personal? Creo que la respuesta la tiene usted.

El autor es Director de Chavarín Velazco Consultores

 

Acerca de Elena

http://www.chavarinvelazco.com/nosotros/

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