Lo que nos dejó el mundial – Artículo publicado en la Revista Campestre en el mes de julio/10


Nunca he sido un fanático del futbol. Saber que la selección de futbol de México y nuestro futbol en general es marcadamente mediocre es un factor desmotivador para mi afición. De lo anterior, a que no vea los juegos del mundial hay un abismo, me encanta ver a equipos como el de Alemania donde en la delantera no hay “chicharitos” pero sí hay goles; o el equipo de Paraguay en donde no tienen en la defensa a “Duques de Cataluña” pero en esa defensiva casi no entraron goles.
El futbol es el deporte más amado en el mundo, solo exceptuando los Estados Unidos, en donde la gente ni se enteró de que hubo un mundial en Sudáfrica. A pesar de ser un deporte globalmente jugado, y amado en mi país, me llama la atención que en realidad nos aporta muy poco como nación, el deporte es cultura, o al menos eso debería ser, pero desgraciadamente los involucrados en este deporte, desde los jugadores hasta los cronistas y analistas (es un decir); no son precisamente dignos de imitar, aquí algunos comentarios de lo que pude observar en este mundial.

El Lenguaje

La palabra “bailoteo” usada por Enrique Bermúdez de la Cerna se refiere según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua a un baile “desganado” y “poco formal”; nada más alejado de lo que sucede en un área chica de un campo de futbol antes de ejecutar un tiro de esquina.

La palabra “ofensores” usada por Luis Roberto Alves (ayer futbolista, hoy cronista) para designar a los atacantes de un equipo es incorrecta en ese contexto, ofender significa lastimar, humillar o hacer ver mal a alguien, no es por lo tanto sinónimo de atacar; ni antónimo de defender.

Cuando Javier Aguirre dice que su equipo hará “la intentona”, está diciendo que buscarán lograr algo de forma temeraria, sin pensar, sin ver consecuencias. ¿Sabrá el querido vasco que, sin querer, textualmente hablando… acertó en todo?

Al marcar un tiro libre en el juego entre Portugal VS Costa de Marfil, en el minuto 9:23 el cronista de Televisa mencionó que “son jugadas muy cercas”. ¿A qué se habrá referido? ¿A que la defensiva es tan recia que simula una cerca impenetrable?

Tampoco es correcto decir “justa mundialista” para referirse al mundial, una justa es una competencia en el campo del saber o una pelea a caballo, el mundial no es ni la una ni la otra.

Los Resultados

México nunca ha tenido un buen desempeño en un mundial, históricamente el proceso ha sido como sigue:

  1. A duras penas se pueden superar las eliminatorias
  2. Una vez en el mundial, generalmente se puede aspirar a ganar un juego, empatar otro y perder otro en la primera ronda
  3. Salvo la vez que se jugó en México el mundial en 1986, siempre se ha perdido el cuarto juego.

Tomando en cuenta lo anterior, sería inteligente preguntarnos si no será mejor cambiar de afición, por ejemplo al Box ya que este deporte le da a México satisfacciones mundiales cada sábado, o al golf femenil, o al Tae Kwon Do.

Me parece francamente masoquista dejarme ilusionar cada cuatro años por analistas tendenciosos que sugieren que la selección de futbol de México es una posible ganadora de la copa FIFA, solo para darme cuenta que todo es mentira en menos de 10 días. Le preguntaría a Televisa si no sería mejor que transmitieran todos los partidos del mundial a su público en lugar de inventar historias aburridas y sin contenido relevante para llenar el tiempo aire. ¿Habrá un ser en el mundo que se interese en ver a Facundo disfrazado de cavernícola en un centro comercial de Johannesburgo?

Si bien en el césped de Sudáfrica nuestra selección fracasó, hay un campo en el que sí cumple su función, en el campo de la distracción. El futbol como distractor resulta muy eficiente, ni quien le gane. Es sorprendente que por ejemplo en Tijuana, hayan participado 100 veces más personas en los festejos del triunfo contra Francia que en cualquiera de las marchas de protesta contra la inseguridad o en las elecciones del 4 de julio pasado.

Nadie se manifiesta contra la ineficiencia de nuestro sistema político que a nadie representa, pero eso sí, nos sentimos muy bien representados por el Tri y por él somos capaces de paralizar calles y escalar una glorieta cualquier mediodía. Ya sé lo que nos dejó el mundial.

El autor es Manuel Chavarín Director de Chavarín Velazco Consultores
manuel@chavarinvelazco.com

Acerca de Elena

http://www.chavarinvelazco.com/nosotros/

Dejar un comentario

Tu correo no será publicado, los campos marcados con son requeridos