Participación ciudadana en Tijuana

Mi ciudad está viva, crece todos los días. Su gente también. Viviendo en Tijuana no me puedo (ni quiero) resistir a la fuerte influencia que esta ciudad y su gente tienen en mí. Los gobiernos fueron rebasados, ya no tienen la solución a todo, y muchas veces son vistos más como parte del problema que de la solución. Lejos están los días en que los ciudadanos éramos solamente pobladores, la política ha dejado de ser sólo para los políticos, en ello los medios electrónicos de comunicación y sobre todo el internet tienen mucho que ver. Si volteamos a ver los temas fundamentales, fácilmente habremos de identificar los cambios derivados de la participación ciudadana.

La educación

Con una clase política que no puede citar los nombres de tres libros, la capacidad de educar no puede estar más devaluada en México. El gobierno rebasado ha dado paso a nuevos actores en el papel educador. Por increíble que parezca, empresas tijuanenses han asumido roles que antes hubiéramos supuesto impensables. Las maquiladoras invitan a orquestas a tocar música clásica para sus obreros, se organizan exposiciones de arte en los pasillos de las fábricas y no en los de las dependencias de gobierno. Hemos llegado a un punto en el que las empresas impulsan a sus obreros a terminar o iniciar su educación mediante bonos e incentivos contratando y pagando a maestros particulares, mientras que el gobierno desatiende estos temas fundamentales. La Academia Mexicana de Ciencia encontró que en México, una de cada tres personas que gustan mucho de la lectura, vivieron siendo niño la experiencia de que su padre les leyera libros. El involucramiento de la familia en la educación de los niños es cada vez más determinante.

La calidad y cantidad de la vivienda

Los cambios en este renglón van desde el desplazamiento total del gobierno como constructor de casas, dejando la cancha libre a empresas privadas más eficientes, rentables y calificadas; hasta el surgimiento de empresas privadas que ofrecen los servicios de gestión para que los asalariados hagan un uso más eficiente de prestaciones como el infonavit.

La industria de la construcción de México ha evolucionado a tal nivel que hoy son las empresas privadas quienes construyen la vivienda y quienes (por increíble que parezca) ofrecen mejores condiciones de precio, calidad y tiempos de entrega, dejando al descubierto a un gobierno ineficiente y corrupto.

La igualdad social

La pobreza en México es vergonzante, no solo la de los Tarahumaras, que no solo no tienen comida, sino que no tienen educación, ni trabajo, y sobre todo no tienen una visión realista del mundo que los rodea. La ayuda que necesitan no cabe en un helicóptero. El gobierno que les lleva un saco de frijol no tiene la sensibilidad para sacarlos de ese lugar en donde sus hijos no tienen escuelas y sus enfermos no tienen médicos. El gobierno prefiere respetar su “cultura”, a todas luces rebasada, y dejarlos en la sierra muriéndose de frío, que aceptar el

reto de generar condiciones de desarrollo para ellos. En Tijuana, empresas son reconocidas cada año por asumir esos retos, por comprometerse con el nivel de vida de sus empleados y esforzarse por crear para ellos condiciones mejores de vida.

La política

La política no es sólo para los políticos, la política es la participación de un ciudadano en asuntos públicos, de tal forma que, lo queramos o no, debemos hacer política. El vecino que gestiona la reparación de un bache, hace política; el ama de casa que exige la construcción de un parque para sus hijos, hace política. Tradicionalmente los mexicanos hemos sido poco comprometidos con nuestra participación ciudadana. Necesitamos cambiar.

Pertenezco a esa clase social que hasta hace poco no participaba en política, mis razones para no haber participado en los procesos políticos del pasado reciente son varias, la mayoría relacionadas con la poca identificación que siento con los partidos políticos y la partidocracia en México. Ejerciendo mi derecho a cambiar de opinión, he decidido participar activamente (como ciudadano) en el próximo proceso electoral. Quiero informarme e informar, quiero educarme y educar, y sobre todo, quiero elegir a un nuevo presidente de México al que voy a exigir resultados y al que pienso apoyar siendo un ciudadano activamente comprometido con mi ciudad. ¿Quién me acompaña?

El autor es Director de Chavarín Velazco Consultores

Acerca de Elena

http://www.chavarinvelazco.com/nosotros/

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