Reglas del Liderazgo: Vulnerabilidad

Sé vulnerable y crearás confianza

Es una paradoja, los líderes más fuertes ante su equipo, son aquellos capaces de ser vulnerables ante ellos. Esta regla se basa en el hecho de que para poder confiar en un líder necesitamos sentir que lo conocemos con sus “luces y sombras”. Según Patrick Lencioni, autor de Las 5 disfunciones de un equipo de trabajo, “Para construir confianza debemos ser capaces de confiar y para confiar necesitamos ser capaces de ser invulnerables”.

Si no puedes ser vulnerable y abierto con tu equipo, ellos no van a ser vulnerables contigo. Pero antes de practicar la vulnerabilidad, tiene que existir confianza mutua. La mejor manera de ganar la confianza de tu equipo es ofreciéndola, así que confía en tu equipo para construir bases fuertes en todas tus relaciones. El admitir tus propias imperfecciones, te traerá la confianza y el respeto de las personas que trabajan contigo.

Las personas necesitan sentirse seguras experimentando, fallando y hablando cuando ven problemas o aprenden algo nuevo. Eso requiere un ambiente de confianza y para que eso exista, se necesita un líder capaz de reconocer los fracasos y ser abierto con sus debilidades.

A continuación hablaremos de una lista de aptitudes necesarias que te ayudarán a lograr ese objetivo:

Sé compasivo y empático.

Los líderes compasivos son aquellos que dirigen con humildad, aquellos que tienen la habilidad de inspirar a su equipo a través de la motivación y el empoderamiento. 

Cuando hay empatía, las actitudes defensivas disminuyen. La empatía permite que las personas compartan con libertad sus opiniones, sus fallas y sus puntos en desacuerdo. Con esta apertura la comunicación fluye y la creatividad florece.

Sé transparente.

Cuando todos en el equipo saben lo que se necesita para colaborar mejor y ser apreciado por el líder, grandes transformaciones suceden. En un ambiente transparente la meritocracia florece y el líder puede anclar el desarrollo del equipo en los resultados y en las relaciones productivas.

Sé auténtico.

Una tentación para cualquier líder es querer ser admirado siempre, esto no es necesario y tampoco es productivo. Todos hemos experimentado como seguidores liderazgos fallidos en los cuales hemos sido las víctimas, hemos sido niños vulnerados por nuestros padres o trabajadores que no hemos sido escuchados o apreciados, sin embargo, a la hora de juzgar un liderazgo nosotros somos capaces de ver “la fotografía completa” y muchas veces reconocemos que esos líderes “imperfectos” dejaron en nosotros profundas huellas que hoy nos hacen ser lo que somos.

Ten apertura emocional.

Ser capaz de hablar de lo que nos molesta y nos agrada, de lo que nos frustra o nos entusiasma, es importante en un equipo. El líder debe ser el primer interesado en que las personas expongan sus emociones sobre los temas laborales, y la mejor manera de impulsar esto es con el ejemplo.

Inspira y ofrece confianza.

Cuando alguien se muestre vulnerable contigo, honra la confianza depositada en ti, con tu discreción y respeto, sólo así lograrás que estas experiencias se repitan.

Un líder que entiende y propicia la vulnerabilidad, es capaz de crear entornos para el crecimiento y el aprendizaje.

Escrito por Manuel Chavarín, Director General de Chavarín Velazco Consultores. Con referencias de Officevibe: 2020 y Entrepreneur: Sherrie Campbell, 2018.

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