Tijuana, educación y creatividad

Tijuana es la cuarta ciudad más importante de México según su crecimiento económico, como tal, enfrenta retos muy importantes en cuanto a su desarrollo social, tal vez el más importante es crecer siendo una ciudad que promueve la educación y la creatividad. La educación y la creatividad son la llave para lograr entrar a la puerta del desarrollo. Si nosotros pensamos en ciudades ejemplares o con las que quisiéramos compararnos, nos vamos a enfrentar al mismo tiempo con ciudades en donde la gente es mucho más educada que la nuestra. Ejemplos muchos pero cito uno escalofriante, en promedio, en México, los adultos leemos medio libro por año,  un adulto alemán lee en promedio 23 libros por año. Si educarnos constituye un reto, educarnos en creatividad lo es más, la educación como la conocemos hoy en día y la creatividad son propuestas que se contraponen. Me explico:

Hay solo una respuesta correcta

En las escuelas de Tijuana los maestros se empeñan en enseñarnos que para cada problema sólo existe una repuesta correcta, en contraposición, la vida diaria a menudo nos exige más de una respuesta para cada problema, lo que es peor, si nosotros deseamos mejorar sustancialmente cualquier cosa, debemos aprender (generalmente tarde) a generar alternativas de solución diversas.

El éxito se logra trabajando solo

En el entorno de la educación en Tijuana hoy en día, nuestros niños aprenden que si ellos no pueden solucionar un problema (en un examen, por ejemplo) deben sufrir las consecuencias solos, pedir ayuda a un compañero está prohibido y es considerado deshonesto. Cuando nuestros estudiantes se gradúan y pasan a formar parte de la fuerza productiva de nuestra ciudad, se les exige exactamente lo opuesto, que trabajen en equipo, que pidan ayuda cuando no saben, que compartan el conocimiento. Es curioso como el sistema educativo en ocasiones funciona exactamente en contraposición de lo que nuestra ciudad requiere para mejorar.

Las matemáticas son feas y aburridas

Según las encuestas más recientes realizadas por los organismos industriales de Tijuana, nuestra ciudad requiere fundamentalmente educandos con habilidades fuertes en matemáticas que se incorporen a las áreas industriales de la economía, nuestra ciudad está particularmente ávida de ingenieros en producción y en electrónica. Contrario a lo anterior, en nuestras escuelas se da muy poca importancia a la realización de esfuerzos por convertir a las matemáticas en una ciencia más agradable y divertida para los estudiantes. De acuerdo con los datos de la evaluación Enlace de nivel secundaria, el 94.4 % de los adolescentes obtuvieron calificación “insuficiente y elemental” en matemáticas. De acuerdo con el reporte de Enlace sólo ocho mil jóvenes (0.5 por ciento) de los alumnos tuvo un examen “excelente” en matemáticas.

Mejorando el futuro

Si deseamos que nuestra ciudad alcance niveles de desarrollo superiores, debemos replantearnos lo que para nosotros significa la educación de nuestros hijos. Una amiga mía vive en Calexico y tiene un centro de apoyo en matemáticas para estudiantes de primaria. Me platica que tiene dos tipos de clientes, los latinos y los orientales, según su experiencia de años, la diferencia en la educación de un niño esta en el enfoque de los padres, los clientes latinos de su escuela van porque los padres han detectado problemas de aprendizaje; los clientes orientales van porque los padres desean que sus hijos aprendan  más matemáticas de las que les ensenan en las escuelas primarias en las que asisten, el enfoque es aprender más, no es corregir un problema. La importancia que le damos a la educación de nuestros hijos y la visión que tenemos de la misma es determinante en el logro de una educación suficiente.

Si usted, como yo, desea un mejor México, voltee a un puesto de revistas y lea los contenidos de las mismas, vea la televisión y analice sus contenidos con ojo crítico. La educación es importante. En Haití, la catástrofe aún no se termina de asimilar.  En Japón, a 6 meses del Tsunami, las ciudades ya se reconstruyeron al 100%, los barcos que llegaron a las zonas habitacionales siguen ahí, hoy son monumentos, monumentos a la capacidad que tiene un pueblo de reconstruirse a través de la educación y la creatividad de su gente.

Manuel Chavarín Millán El autor es director de Chavarín Velazco Consultores

Acerca de Elena

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